20/12/2014

En Espagne, un message pour promouvoir un projet de développement social réellement humain


Des organisations catholiques espagnoles ont rédigé un message à l’occasion de la Journée internationale pour la Solidarité humaine, le 20 décembre de chaque année. Le message attire l’attention sur la réalité scandaleuse de l’inégalité et de la pauvreté qui continue à toucher de nombreux pays et régions du monde dans lesquelles elles exercent leurs activités au profit des communautés les plus vulnérables. La déclaration lance une invitation à « continuer à partager la mission urgente d’accompagner tous nos frères marginalisés par le développement. »



Pour un projet de développement social réellement humain,

message d’organisations catholiques espagnoles

 

 

Madrid – « Nous avons l’intention de continuer à travailler activement en 2015 dans tous les milieux publics de participation afin de revendiquer de la part des responsables politiques et des partenaires sociaux – nationaux et internationaux – une gestion austère, transparente, efficace et courageuse des authentiques priorités d’un projet de développement social réellement humain : la lutte contre l’inégalité et l’injustice ainsi que la promotion et la protection des droits fondamentaux des personnes les plus vulnérables ». Il s’agit là d’un extrait du message, parvenu à l’Agence Fides, rédigé à l’occasion de la Journée internationale pour la Solidarité humaine, convoquée par les Nations unies depuis 2005 le 20 décembre de chaque année. Le message en question sera lu dans toutes les Paroisses et communautés catholiques d’Espagne demain, Dimanche 21 décembre, quatrième Dimanche de l’Avent.
 

Signé par les représentants de Caritas Espagne, de la Conférence espagnole des Religieux (CONFER), par Justice et Paix, Manos Unidas et Redes, organisations catholiques directement impliquées dans la coopération au développement, le message attire l’attention sur la « réalité scandaleuse de l’inégalité et de la pauvreté qui continue à toucher de nombreux pays et régions du monde » dans lesquelles elles exercent leurs activités au profit des communautés les plus vulnérables.

 

En outre, la déclaration lance une invitation à « continuer à partager la mission urgente d’accompagner tous nos frères marginalisés par le développement ». Les promoteurs de l’initiative demandent à l’Administration de respecter les engagements pris dans le cadre du Pacto de Estado, signé par l’ensemble des forces politiques en 2007, et de restaurer les aides au développement (AOD).

 

* * *

 

Texte intégral du Communiqué (en espagnol)

 

MENSAJE con motivo del Día Internacional

de la Solidaridad Humana

 

 

En este tiempo litúrgico del Adviento y con motivo de la celebración, el 20 de diciembre, del Día Internacional de la Solidaridad Humana, queremos compartir con las comunidades cristianas y con toda la sociedad el deseo de “anunciar la buena noticia a los que sufren, proclamar la liberación a los cautivos y a los prisioneros la libertad, y proclamar el año de gracia del Señor” (Isaías, 61, I-2ª, 10-11).

 

Las organizaciones que desde 2013 sumamos nuestros esfuerzos en el marco de la iniciativa Enlázate por la Justicia (Cáritas, Confer, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES) para dar cuenta y razón de nuestra visión fraterna de la cooperación al desarrollo desde un Cristo comprometido con los pobres, y movilizar a todos en la defensa de la justicia global, los derechos humanos y la dignidad de las personas más vulnerables, dirigimos nuestra mirada sobre la escandalosa realidad de desigualdad y pobreza que sigue afectando a los numerosos países y regiones de todo el mundo donde estamos presentes.

 

A la puertas de la Navidad y ante el inicio de un nuevo año, llamamos la atención sobre el significado decisivo que 2015 tiene para todos nosotros.

 

En primer lugar, se cumplirán dos décadas desde que la sociedad española empezara a exigir la inversión del 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB) en programas de ayuda al desarrollo, un objetivo que si entonces aún era viable, hoy se dedica tan solo un 0,16% y es víctima del brutal desplome presupuestario que afecta a la cooperación internacional de nuestro país,  sin parangón en ningún otro país donante.

 

Y, segundo, en 2015 expira el plazo que las naciones miembros de la ONU acordaron en el año 2000 para alcanzar los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM): erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/sida, la malaria y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio; y fomentar una alianza mundial para el desarrollo.

 

Nuestras entidades y comunidades de Iglesia han aportado toda su rica experiencia, recursos y capacidades para progresar en ese compromiso. Y aunque ha habido algunos avances, son todavía legión los hermanos nuestros que siguen al margen de esos Objetivos. Es más, en los últimos años se ha consolidado un modelo global de desarrollo que genera lo que el Papa Francisco define como “cultura del descarte”, que expulsa a miles de millones de seres humanos hacia unas condiciones de desigualdad creciente y de negación de derechos sociales básicos. Mientras, quienes más tienen siguen acumulando cada vez más riqueza, y la exhiben.

 

Desde nuestra identidad cristiana y como miembros de una Iglesia que “guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, escucha el clamor por la justicia y quiere responder a él con todas sus fuerzas” (Evangelii Gaudium, 188), queremos compartir con nuestros hermanos, miembros de una sola familia humana, nuestra respuesta renovada a la pregunta que Dios Padre nos lanza: “¿Dónde está tu hermano ?” (Gen, 3:9).

 

Os proponemos, para ello, seguir compartiendo la tarea inaplazable de acompañar a los más vulnerables, a todos esos hermanos descartados en la carrera del desarrollo que van a quedar de nuevo al margen de los objetivos de crecimiento identificados en la agenda con la que la comunidad internacional prepara el post-2015.

 

Os convocamos también a participar en una tarea colectiva de responsabilidad para seguir denunciando las condiciones de desigualdad e injusticia que afectan a las personas que acompañamos, y a combatir un modelo deshumanizado de economía basada en la exclusión y el máximo beneficio, donde los niños, los ancianos, las mujeres, los migrantes, los enfermos, y las minorías étnicas o religiosas quedan abandonadas a su suerte.

 

Os animamos a actuar dentro de vuestros espacios vitales y comunitarios para transformar esta realidad dominada por el consumo, la acumulación de bienes y el individualismo mediante un cambio de estilos de vida que los haga más austeros, y más abiertos a la solidaridad y la fraternidad con los derechos y la dignidad de los empobrecidos.

 

Y os proponemos seguir trabajando de manera activa durante 2015 en todos los ámbitos públicos de participación para reclamar a los responsables políticos y agentes sociales –nacionales e internacionales– una gestión austera, transparente, eficaz y valiente a favor de las auténticas prioridades de un proyecto de desarrollo social realmente humano: la lucha contra la desigualdad y la injusticia, y la promoción y protección de los derechos humanos de los más vulnerables.

 

Por todo lo anterior, es nuestro deber exigir a las Administraciones Públicas que cumplan con lo comprometido en el Pacto de Estado, firmado por todos los partidos políticos en diciembre de 2007, y recuperen la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) que ha sido desmantelada como política pública y representa niveles de solidaridad inferiores a los que había hace 20 años.

 

Renovamos nuestra apuesta por una nueva narrativa de desarrollo escrita desde la reciprocidad y corresponsabilidad, en la que los empobrecidos sean los protagonistas. Y recordamos que todos somos una sola familia humana: nuestros rostros reflejan la diversidad del mundo, pero también una idéntica esperanza en el futuro y una sólida firmeza en la defensa de nuestra dignidad y la de nuestras familias.  

 

Firmado :

 

Rafael del Río, presidente de Cáritas Española

Luis Angel de las Heras, cmf, presidente de CONFER

Eduard Ibáñez, presidente de Justicia y Paz

Soledad Suárez, presidenta de Manos Unidas

Javier Sánchez, coordinador de Redes

 

 

 

© Source : Agence Fides. 20 décembre 2014, et CONFER. 19 décembre 2014